La Disciplina Positiva promueve una forma cariñosa y firme a la vez de educar. Para nosotros como madres esto puede ser un reto ya que implica cambiar esquemas y hacer las cosas de una forma distinta en relación a cómo nosotras fuimos educadas. Implica: un poco de estudio, conocer el método, poner en práctica las herramientas, tenernos paciencia a nosotras y a nuestros hijos y confiar en que si somos constantes los cambios  se darán. Los siguientes pincelazos , que he tomado del libro “Disciplina Positiva” de la Dra. Jane Nelsen te pueden ayudar para comprender en que se basa esta disciplina:
  1. Después de la necesidades primarias para los niños lo más importante es sentir que perteneceny que son importantes dentro de su ámbito familiar. Se deben de sentir que se les  necesita.
  2. En casa los niños deben de realizar contribuciones que sean importantes para que ellos se sientan que aportan algo significativo dentro del ámbito familiar. Es importante que No hagamos por nuestros hijos las cosas que ellos están capacitados para hacer por si solos, en esa medida ellos van a tener un sentido de pertenencia alto dentro de su familia.
  3. El castigo funciona solamente en dos ocasiones:  en el muy corto plazo y si lo único que nos importa es detener el mal comportamiento. En el largo plazo no funciona porque fomenta sentimientos negativos de: resentimiento, rebeldía, venganza o aislamiento. Deben de existir las consecuencias por sus actos, pero hay que saber como manejarlas. Este tema da para mucho y es todo un post aparte.
  4. Los errores se deben de ver como una oportunidad maravillosa para aprender. Una forma de hacerlo es a través de las “Tres erres de la recuperación”: Reconoce tu error , Reconcíliate, Resuélvelo.
  5. Ante una situación que nos lleve a estar muy enojados tomemos el tiempo que necesitemos para tranquilizarnos. No pensemos que las cosas las debemos de resolver en el momento que ocurren, hay veces en las que podemos dañar a los que mas amamos. Es enriquecedor que nuestros hijos vean que nosotros a veces necesitamos ese tiempo, así cuando a ellos les pase, les podremos sugerir que mejor piensen las cosas, se tranquilicen y luego platicaremos.
  6. Quitémonos de la cabeza que para que un niño se comporte mejor, primero lo tenemos que hacer sentir mal. ¿Acaso nosotros podemos hacer mejor las cosas si nos humillan antes? ¿Entonces como podemos esperar eso de nuestros hijos? Ejemplos de cómo podemos hacer sentir mal a nuestros hijos son: ridiculizándolos, haciéndoles burla, gritándoles , etc.
  7. El respeto mutuo se debe de modelar y de enseñar. Una forma es siendo cariñoso y respetuoso al mismo tiempo,  esto se debe de hacer hacia el niño, hacia nosotros mismos y según la necesidad de la situación. Cuando la situación se desborde, recurramos al punto 5.
  8. Hay que tomarse el tiempo para explicar a los hijos que es lo que se espera de ellos. Por ejemplo si vas a pedirles que limpien la cocina, la primera vez a ti te tocará descender a los detalles que implican limpiar la cocina. Es muy importante hacer esto, primero porque tu hijo sabrá que esperas de el, te dará tiempo de pasar tiempo con el y ese tiempo invertido explicándole desembocará en frutos de trabajo bien hecho.
  9. Ayuda mucho a enriquecer la relación pasar un tiempo especial con tu hijo. Ese tiempo tiene características muy peculiares: el decide que hacer, es limitado, es de uno a uno y de preferencia que haya mucho contacto visual. Esto los explicare mas adelante en un post destinado solo a ello.

Espero que estos breves puntos sobre la Disciplina Positiva te sirvan para querer conocerla un poco mas. Lo que esta persigue, son mejores relaciones con nuestros hijos. Creo que una buena forma de actuación para comprenderla mejor es pensar que debemos de actuar con los nuestros , de la misma forma que  nos gustaría que los demás actuasen con nosotros.