Cuatro frases que afectan negativamente la comunicación en tu matrimonio.

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La comunicación en el matrimonio es esencial, cuando esta falla nos podemos ver sumergidos en problemas que  pudieron haberse resuelto de una forma eficiente y rápida. A veces los enojos se producen porque decimos frases que dañan esa comunicación y como consecuencia la relación de pareja se ve afectada.

Algunas frases negativas son las siguientes:

  • “Nunca”o “Siempre”es casi imposible que nunca o siempre se hagan las cosas bien o mal.   Por ejemplo que nuestra pareja: siempre  se olvide de nuestro cumpleaños, que nunca nos diga un piropo, que nunca nos escuche o que siempre este impuntual. Muchas veces estas palabras nacen del enojo o de la frustración. Lo recomendable es tratar de desterrarlas de nuestro vocabulario y decir frases como:
    • “A veces siento que no me escuchas o que no me entiendes, lo que te tengo que decir es muy importante para mi”. Versus “Siempre estas con tu celular cuando te hablo. ¿Acaso eso es mas importante que yo?”
    • “Me gustaría que comiéramos comida mas sana, si quieres te ayudo a preparar una lista de platos.” versus “Nunca hay comida buena en esta casa, siempre estamos comiendo comida chatarra”.
    • “Creo que convendría ver como podemos ayudar para que la casa este ordenada.” versus “Esta casa es siempre un desorden”.
    • “Me siento sola cuando no me preguntas como me ha ido durante el día, necesito saber que estas pendiente de mi”. Versus “Nunca te importan mis cosas, mi trabajo, mi carrera, siempre estas pendiente solo de ti mismo”.

  • “El esposo de fulanita siempre esta pendiente de ella, mientras que tu……” “La esposa de fulanito siempre anda arreglada y a la moda, pero tu….” ¡Cuidado con esta frase! Evitemos las comparaciones. Hay un dicho muy cierto que dice: “La grama siempre es mas verde en el jardín del vecino”. Nosotros no tenemos la más mínima idea de lo que puede ser la vida de otra persona, las apariencias engañan. Mejor preocupémonos por cuidar nuestro metro cuadrado y ser felices.

Evitemos las comparaciones estas producen mucho dolor y pueden ser causa de resentimientos. Recordemos que las palabras tienen mucho poder, poder para destruir o para edificar.

  • “¿Como que te estas quedando sin pelo no?” “¿Has engordado unas libritas? “Ese pantalón se te ve un poco apretado”.

¿Qué es lo que realmente estamos tratando de decir con esta frase? ¿Qué estamos insatisfechos con la forma de verse del otro? ¿Qué ya no nos gusta físicamente? A lo mejor no sea nuestra intención, sin embargo así suena. Decir algo negativo del cuerpo del otro y de forma despectiva no aporta nada positivo a tu relación. Mejor evitar estos comentarios, les aseguro que una  persona que esta con sobrepeso o perdiendo pelo lo sabe perfectamente y lo mas seguro es que no se sienta satisfecha con ello. Lo nuestro más bien será prestarle ayuda, con delicadeza, en el momento que lo solicite.

Hay formas buenas para decir las cosas, la crítica no aporta nada positivo.

  • “Ojalá que te fueras de la casa” , “Separémonos” o “Divorciémonos”. Creo que es vital que  no  nos demos permiso de considerar la separación o el divorcio como una opción, porque puede pasar que ante una crisis lo veamos como la única solución. Mas bien lo que nos corresponde es  estar conscientes que van a existir momentos duros durante los cuales tenemos que ser fuertes y buscar la solución que mas convenga.  Dicha solución tendrá que orientarse a mejorar la vida en pareja, de forma que podamos llegar a viejos juntos y felices.

Cuando estamos enojados podemos decir cosas que hieren mucho. Por muy malos momentos que estemos pasando hagamos lo posible por dominarnos y no decir alguna de estas frases. Estamos dando una opción de la que nos podemos arrepentir mucho.

  • Examinar si a nuestra pareja la tratamos con la misma delicadeza con que tratamos a otras personas.

Este último punto no se trata de una frase, sino de una actitud en la que podemos caer. Muchas veces cometemos el grave error de no cuidar a quien más deberíamos de atender: nuestro cónyuge. Sin quererlo tenemos delicadezas, cortesías, preferencias y estamos pendientes de otras personas; sin embargo con nuestro esposo(a) podemos ser pesados, groseros, indiferentes  o impacientes a la hora de hablar o de tener detalles.

Nunca demos por seguro a la otra persona, la conquista en el matrimonio tiene que ser diaria.  El amor se nutre de detalles constantes y pequeños: una llamada, una ayuda no solicitada, una salida solos, una nota, cocinar su comida favorita, en fin tantos detalles que solo el que ama conoce bien. Cuando se ama el amor es creativo.

Te propongo que nos observemos con objetividad y veamos en que cosas podemos mejorar para tener una mejor comunicación en nuestro matrimonio.

 

 

 

8 comentarios
  1. Bea
    Bea Dice:

    Creo que son consejos que no pasan de moda, aplicables a parejas jóvenes como no tan jóvenes. Gracias por recordarnos y a ponerlos en práctica.

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