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Educar para el amor desde el Amor. 3 a 5 años. Segunda Parte.

De los 3 a los 5 años de edad 

Las primeras platicas sobre la afectividad humana se dan en esta edad, es común que alrededor de los 5 años  o antes, los niños empiecen a preguntar “¿porque?” Esto sucede porque su inteligencia va despertando y se pregunta sobre la vida que le rodea. Es una excelente oportunidad para aprovechar la maravilla natural que siente el niño ante la vida para contestarle sus preguntas.

Ya vimos que es muy recomendable que sean los padres quienes hablen de este tema tan trascendental con sus hijos. Para abordarlo se hace paulatinamente poco a poco de acuerdo a la edad e inquietudes de cada uno. Las preguntas se deben responder cuando surgen a fin de que la curiosidad natural de los niños se vaya satisfaciendo conforme van madurando.

Preguntas y respuestas mas comunes a esta edad :

¿Tienes un bebé en tu panza mamá? ¿Cómo va a salir?

Si tu hermanito esta creciendo en una especie de cunita adentro del cuerpo de mama, ahí esta alimentado, protegido y muy calientito.

¿Qué come? 

Come lo mismo que como yo, por eso me tengo que alimentar muy bien. El alimento pasa por un “tubo” llamado el cordón umbilical, este cordón es lo que une el cuerpo del bebé a la mamá. Cuando el bebé nace se corta ese cordón, ya no se necesita porque ahora el bebé va a empezar a mamar o a tomar biberón. La pequeña cicatriz que le queda es el ombligo.

¿Cómo va a salir el bebé de tu panza?

Cuando han pasado 9 meses el bebé ya esta listo para salir y conocer a todos los que le esperan: sus padres, hermanos, abuelitos, familia.

Hay un camino especial previsto por la naturaleza para que salga el bebé. Se trata de una pequeña abertura situada debajo del vientre de mamá, vista de afuera del cuerpo esta  oculta entre medio de las piernas y esta reservada solo para que el bebé salga por ahí.

Es importante mantener este lugar limpio. Si un día te conviertes en madre, aquí es donde saldrá tu bebé. 

¿Esta abertura es el mismo camino por el que sale el pipí?

No, es un camino muy distinto.

Este camino esta conectado con esa cunita que te explique que es adonde crece el bebé. Esa cunita tiene un nombre y es vagina. En el cuerpo de una niña o joven ese camino esta muy protegido como cerrado porque es frágil y hay que cuidarlo. Es a través de este mismo camino que el padre ha depositado las semillas de la vida en el vientre de la madre.

¿Mamá también yo tengo que proteger ese camino?

Que buena pregunta hija. Tu cuerpo de niña es hermoso y fuerte, pero también frágil. Cuando seas mayor podrás casarte y tener hijos, podrás esperar a un bebé.

Desde pequeña eres tu quien debe proteger, respetar y cuidar tu cuerpo, eres su guardiana. Al tu cuidarlo, también enseñaras a los demás que te deben de cuidar, tienes derecho que los demás te cuiden y respetan de la misma forma que tu lo haces. Nadie te puede tocar tu cuerpo, solo tus padres si te tienen que bañar o cambiar o el doctor cuando te revisa, pero siempre estamos papá o yo presente. Si alguna vez alguien te quiere tocar de una forma desagradable  inmediatamente dices que no y nos cuentas para protegerte nosotros también.

Todo esto también te enseña que debes de respetar el cuerpo de otros: de las niñas y de los niños.  Por eso si algún día escuchas a tus compañeros que se burlan de una niña, le dicen osas feas, le faltan el respeto, tu la defiendes, porque ellos no han entendido nada.

¿Mamá como va a nacer el bebé?

Cuando el bebé esta listo para salir esta con la cabeza hacia abajo, empieza a empujar en el camino por adonde va a salir, eso quiere decir que esta por nacer, en ese momento papi me va a llevar al hospital.

Ese camino es muy flexible y se agranda, se abre para dejar paso a que pase el bebé.

El bebé empuja con su cabeza y la mamá le ayuda empujando con fuerza porque lo quiere ver, conocer y abrazar.

Cuando el bebé sale del cuerpo de la madre, lo primero que hace cuando respira es gritar. Llora, llora en voz alta, y la madre está muy feliz de escucharlo gritar. Ella lo toma rápidamente contra ella, y luego él se calma. Reconoce el calor de su madre, el sonido de su corazón, su voz.

Las preguntas y respuestas las he tomado de este libro: “¡Por favor háblame del amor!” de Inés Pellisié du Rausas,

 

 

 

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